Leonardo Mena Bustamante, Evaluador de Conformidad Ambiental (ECA) Ingeniero de Proyectos| GreenRiver
Leonardo Mena fue autorizado como Evaluador de Conformidad Ambiental por la Superintendencia del Medio Ambiente mediante Resolución Exenta N° 486, de 2 de marzo de 2026. Su alcance aprobado cubre inspección en el componente Aire/Atmósfera, específicamente en emisiones atmosféricas: medidas para el control y mitigación de emisiones fugitivas y difusas.
Con esta autorización, GreenRiver suma un quinto ECA a su equipo, consolidando su capacidad operativa en uno de los componentes donde la demanda de evaluación viene creciendo sostenidamente.
1. Tu autorización como ECA cubre inspección en emisiones fugitivas y difusas, dentro del componente Aire/Atmósfera. ¿Qué experiencia previa te preparó para este alcance y cómo llegaste a especializarte en ese ámbito?
Mi experiencia previa en este componente viene sobre todo de haber trabajado como coordinador ambiental en una obra vial en el norte del país. Ahí una de las principales problemáticas tenía que ver justamente con las emisiones fugitivas y difusas, principalmente por los desvíos de caminos y el tránsito de maquinaria. Además, era una zona donde el agua no abundaba, así que el desafío no era solo controlar las emisiones, sino hacerlo de manera eficiente y responsable con el uso de ese recurso. Esa experiencia me permitió entender en terreno lo importante que es que las medidas de control sean realmente aplicables y efectivas fuera del papel.
En ese tiempo todavía no tenía tan clara mi área de especialización, pero fue en GreenRiver donde pude profundizar mucho más en esta materia y empezar a desarrollarme técnicamente en el ámbito de la conformidad ambiental asociada al componente Aire/Atmósfera. Sin duda, es un área en la que espero seguir creciendo y acumulando experiencia.
2. El proceso de postulación a ECA ante la SMA tiene varias etapas: presentación de antecedentes, subsanación de observaciones, evaluación técnica del Departamento de Entidades Técnicas y Laboratorio. ¿Cómo fue tu experiencia con ese proceso y qué aprendiste de él?
Fue un proceso largo y bien detallado. Implicó varias horas de lectura, revisión de antecedentes y también mucha reflexión sobre mi propia experiencia profesional. Lo primero fue estudiar en detalle la Resolución Exenta N° 1465/2019 de la SMA, sobre los requisitos ETCA-ECA, especialmente la parte del Perfil de Competencias Técnicas del alcance al que quería postular.
Después vino una etapa muy minuciosa, que fue revisar mi trayectoria y ordenar todas las actividades que había realizado en trabajos anteriores para identificar cuáles realmente se relacionaban con ese perfil. Ahí uno se da cuenta de que incluso experiencias que parecen pequeñas terminan siendo importantes, porque ayudan a construir de forma sólida el respaldo técnico de la postulación.
Una de las cosas que más aprendí en este proceso fue la importancia de llevar un registro ordenado de la experiencia profesional. Muchas veces uno participa en varios proyectos y actividades dentro una misma empresa, pero si no las dejas bien documentadas en el momento, después cuesta mucho reconstruir esa experiencia con el nivel de detalle que exigen estos procesos.
3. Las emisiones fugitivas y difusas son un componente donde la evidencia de cumplimiento tiene particularidades: depende mucho de las condiciones operacionales del momento, del diseño de los controles y de la capacidad de registro del titular. ¿Qué desafíos identificas al evaluar conformidad en este tipo de emisiones?
Creo que uno de los principales desafíos es que este tipo de emisiones no siempre se da en un punto claramente identificable. A diferencia de una fuente fija, como una chimenea, acá muchas veces todo depende de las condiciones de operación, del clima, del tránsito, del estado de los caminos o de cómo se están implementando las medidas en terreno.
Por eso, evaluar conformidad en este tipo de emisiones exige mirar varias cosas al mismo tiempo. No basta con que exista una medida de control en el papel; también hay que revisar si efectivamente se implementa, si se mantiene en el tiempo y si el titular cuenta con registros suficientes para demostrarlo.
Además, si ampliamos un poco la mirada poco fuera del contexto de la resolución de la SMA, las emisiones fugitivas o difusas no se limitan solo al polvo o al material particulado resuspendido por el tránsito de vehículos o maquinaria. También pueden estar asociadas a gases, vapores o nebulizaciones, y en algunos casos son mucho más difíciles de detectar de manera temprana, ya sea porque dependen inicialmente de la percepción de las personas o porque no siempre se cuenta con herramientas de monitoreo oportunas.
4. Has trabajado en GreenRiver en el área de cumplimiento ambiental antes de obtener la autorización como ECA. ¿Qué cambió en tu mirada sobre la conformidad ambiental al pasar de la asesoría general al rol formal de evaluador autorizado por la SMA?
Trabajar en GreenRiver me ayudó a entender el cumplimiento ambiental desde una perspectiva mucho más concreta y técnica. Al menos en mi formación, gran parte del enfoque estaba puesto en permisos, evaluación ambiental de proyectos o gestión operacional, pero no tanto en la conformidad ambiental como una especialidad en sí misma. Muchas veces se tiende a pensar que el cumplimiento ambiental está más asociado a un tema jurídico, pero en realidad tiene una dimensión técnica muy importante. No se trata solo de tener una RCA o un permiso vigente, sino de poder demostrar, con evidencia técnica suficiente y trazable, que los compromisos se están cumpliendo en la práctica.
Pasar desde una asesoría más general al rol de ECA autorizado me hizo mirar la conformidad ambiental con un nivel mayor de rigurosidad. Hoy la entiendo no solo como una revisión documental, sino como un proceso que exige analizar si los controles existen, si se implementan correctamente y si la evidencia disponible realmente permite sostener el cumplimiento.
5. El sistema ETCA/ECA todavía está en fase de instalación en Chile, con pocas entidades y evaluadores autorizados a nivel nacional. Desde tu experiencia reciente como postulante y ahora como ECA, ¿cuáles son los desafíos donde las empresas ya pueden hacer uso de estas Entidades autorizadas y se sus especialistas para facilitar sus operaciones?
Creo que uno de los principales desafíos hoy es que todavía falta mucho conocimiento sobre esta figura y sobre el aporte que puede generar en la práctica. Las Entidades Técnicas de Certificación Ambiental pueden ser un apoyo muy relevante para las empresas, sobre todo cuando se busca fortalecer la trazabilidad, el seguimiento y la verificación de compromisos ambientales.
También pueden ser una herramienta importante para acompañar procesos dentro del sistema de evaluación ambiental, siempre que el titular esté dispuesto a incorporar una evaluación de conformidad como parte del fortalecimiento de su gestión y del seguimiento de sus compromisos.
Pero, más allá de eso, pienso que el gran desafío hoy sigue siendo la difusión. Aunque esta figura está contemplada en la normativa ambiental, todavía falta mucho conocimiento sobre qué hacen estas entidades, cuándo pueden participar y cómo pueden aportar tanto a las empresas como a la institucionalidad ambiental.
Así que, más que un desafío técnico, hoy veo uno de difusión y posicionamiento. Mientras más se conozca el rol de las ETCAs y de los ECAs, tanto en la industria como en universidades y organismos públicos, más oportunidades habrá para que esta herramienta se use de manera efectiva y aporte al fortalecimiento del cumplimiento ambiental en Chile.





